La mayoría lo queremos hacer pero secretamente nos da miedo y no no hablo de hacerte un tatuaje o aventarte de un avión, hablo de prestar libros.

Personalmente yo siempre fui de la idea de que hay que compartir la maravilla de los libros y quien sabe, tal vez ese libro que prestas cambie la vida de un lector.

Pero luego pasa que prestas uno de buena fe y hay de dos; o regresa todo destrozado o de plano nunca lo vuelves a ver, justamente eso me pasó con mi libro de Buscando a Alaska (pero eso se los cuento después que me pongo a llorar).

Después de algunas malas experiencias yo dejé de prestar libros a lo loco y sólo los presto después de ver como tratan a sus propios libros, porque yo los míos los trato como oro molido, es más, ni parece que fueron abiertos.

Creo que prestar libros es excelente y la verdad si fuera más descuidada con mis libros lo haría más seguido, pero sinceramente me duele mucho el hecho de que yo los cuido bastante y después de prestarlos regresen casi casi en pedazos.

¿Tu prestas libros?